La provincia cuenta con una producción de miel de gran calidad, y en especial la de ro­mero, ya que la zona es una de las mejores del mundo en la floración de esta planta y otras aromáticas.

El uso en la repostería tra­dicional la convierten en plato casi obligado: mezclada con frutos secos, en láminas de hojaldre, en arrope, en forma de flores y hojuelas, etc. Pero cada vez tiene más im­portancia el consumo de otros productos relacionados: como el polen de abejas, la jalea real, o la cera.